La provincia de Cuenca conserva un importante Patrimonio arqueológico, evidencia de las diferentes civilizaciones que han ido ocupando su territorio a lo largo de la Historia. Cruce de caminos, eje comercial y minero, atrajo grandes asentamientos y poblaciones que han ido formando los conjuntos y paisajes que hoy podemos conocer.
De la Prehistoria encontramos las pinturas de arte rupestre de
Villar del Humo o un yacimiento tan interesante como el de
Verdelpino en la Hoz de Valdecabras. Aunque conservados en menor medida por su reutilización posterior, también se reparten asentamientos íberos por toda la Provincia, como el conjunto de
Fuente de la Mota declarado Monumento Histórico a nivel Nacional.
Segóbriga fue el yacimiento de Cuenca elegido para formar parte de la
Red de Parques Arqueológicos de Castilla-La Mancha, uno de los conjuntos urbanos de su época mejor conservados de la Meseta. Menos conocido es que alrededor de esta gran ciudad se desarrolló toda una industria minera que giraba en torno al
Lapis Specularis, más conocido hoy día como espejuelo, un yeso cristalino que fue utilizado durante siglos para cubrir ventanas y decorar las casas de todo el Imperio Romano. Si te atrae la espeleología y la Historia puedes combinarlas adentrándote en la mina de
La Mora Encantada.
Los yacimientos de Ercávica, Valeria y Noheda han pasado a formar parte de la
Red de Yacimientos Visitables, otra iniciativa de la Comunidad para conocer, proteger y difundir mejor nuestro Patrimonio. Por su parte Valeria nos ofrece cada año las
Jornadas romanas "A Valeria Condita", un completo programa de actividades con recreaciones, gastronomía o teatro que nos trasladarán a la antigua Roma, enseñando en profundidad su cultura y costumbres.
Pero la historia de Cuenca no se detiene ahí, la propia ciudad lo
demuestra con la memoria que encierran sus edificios y calles de época
medieval o moderna; la Reconquista, los reinos árabes y cristianos, la historia de
la nobleza y sus luchas han dejado
grandes muestras de su poder que hoy podemos seguir contemplando.